Live at Hangar 05 en Rock On Magazine

5 de noviembre de 2015

La reciente aparición del nuevo disco de Ree Kohl «Live at Hangar 05» empieza a tener repercusión en algunos medios, como la revista on line «Rock on Magazine».


Como un personaje de James Joyce, Jordi Ricol es un artista con todo tipo de vidas pasadas: reintérprete acústico de la obra de Pink Floyd bajo el alias de Syd Barretina, headbanger thrasher noventas liderando Subconscious, fugaz turbolover en la primera etapa de la cover band Killing Machine… sus caras han sido diversas y siempre cambiantes, pero no ha sido hasta su último proyecto, Ree Kohl, que el barcelonés ha dado forma definitiva a su mejor y más definido rostro, especialmente a partir de su tercer album de estudio (‘III’), obra en la que ha canalizado mejor que nunca todas sus influencias, presentado -sin lugar a dudas- su material más refrescante y efectivo hasta la fecha. Convertido ahora en un melódico hard rocker ochentero escapado del túnel del tiempo, con una imagen y unos gimmicks de lo más reconocibles y las ideas encarriladas en la dirección correcta, Ricol necesitaba plasmar en un álbum en directo su particular momento de gloria y así, de paso, rendir tributo a sus héroes de toda la vida. ‘Live At Hangar 05’ es el vehículo para tamaña empresa, y aún lejos de igualar idolatrados plásticos del calibre de ‘Live Killers’, ‘World Wide Live’ o ‘Alive!’ (ni siquiera acercarse al coetáneo ‘Macumba: Live at Last!’ de los Spacers, probablemente el mejor álbum en vivo de los últimos años grabado en nuestro país), este documento es el agradecido testimonio de un músico que hace de la ilusión y la pasión sus mejores bazas sobre las tablas.

Ree Kohl en estado puro, con sus defectos y sus aciertos, bastante oficio y también ciertas dosis de ingenuidad, interpretando en su práctica totalidad su último disco (no faltan la interesante “Lesbian In Texas”, una poderosa “Alice in Wondermind” o las pegadizas “Superman Serenade”, “I Wanna Live” y “Back to the 80s”) junto con un par de versiones de desigual factura (la flácida “A Kind of Magic” palidece ante la robustez de un “Shoot To Thrill”, confeccionando un repertorio que mira hacia adelante con la vista puesta en décadas mejores y que supone la consolidación de una apuesta con todavía cosas interesantes que descubrir y demostrar.

ALBERTO DIAZ