Las fiestas del barcelonés barrio de Gracia son un clásico dentro de la ya intensa trayectoria de Ree Kohl. Lo mismo que el Mandrágora, bar donde lleva años actuando y donde es recibido siempre como en casa. Pero su actual gira es distinta a las anteriores, pues Kohl se presenta con un formato acústico sencillamente maravilloso.
Junto a Lluis Marsà a la guitarra y Evie Vanquaille al chello, las canciones de sus dos álbumes hasta la fecha, Cold War (2008) y The Neanderthal Phyletic Problem (2010), sonaron totalmente distintas a sus versiones de estudio. Eso es lo que se pide a un buen directo: cambios y no una simple repetición de lo que se puede escuchar en un disco.

Y el público supo apreciar esa originalidad y se rindió ante una propuesta sazonada con dos versiones, Shandi de Kiss y el tema principal de The Godfather. Ambas sonaron tan maravillosas como los clásicos de su repertorio, Afraid, Under The Rain o Rissoto’s Land, recibidos por aplausos continuados.
Ree se entregó en cada canción, el chello de Evie añadió bellos matices a cada pieza y cuando Marsà se dejaba llevar por la inspiración sus solos sonaban a gloria. ¿Una noche más en el viejo Mandra? Sí, pero con la magia de siempre. Como decía Lampedusa, algo ha de cambiar para que todo permanezca igual.
CLAUDIA DALUZ (POPULAR 1)
